Política e Individualismo

Por Martín Nakab. “Los orígenes de la ciencia política se remontan al inicio de la reflexión de los seres humanos acerca de la vida en sociedad, la cual condujo a relaciones de poder entre los sexos, los grupos de cazadores y luego los asentamientos humanos que comenzaron a practicar la agricultura y la apropiación”. Esta explicación, me parece amplia y suficiente. Por lo menos, para poder explicar los comportamientos humanos como hechos políticos.

Todo esto, me lleva a pensar: Por qué se confunde política con partidismo político! Siendo que los partidos políticos son una herramienta más que el hombre creó (dentro de la política) para organizar las sociedades. La política es casi un gen de los humanos. Es nuestra opinión sobre nosotros y los demás. Cuando denigramos la política, nos estamos denigrando a nosotros mismos como especie pensante. Todos somos políticos. Nuestras opiniones son políticas; aunque queramos ignorarlo. Quizá, el llamado “éxito” de la forma de vida moderna y en conglomerados urbanos civilización sembró las bases de un virus humano, no tratado por la medicina, pero si por otras especialidades.


El resultado de esta germinación fue y es el “individualismo”. Esto provoca e intenta, no solo la apropiación extrema de recursos de otros, sino también de quienes los poseen en la desmedida ambición de acumular más. Lo que viene generando un inexorable ciclo de autodestrucción del ser humano. Si nos comparamos con los ciclos naturales y evolutivos de otras especies, nos daríamos cuenta que ellos son virtuosos (incluso comiéndose entre sí por su supervivencia). Solo sus extinciones ocurrieron por circunstancias naturales o en las que intervino el insaciable ser humano.


La política, como reflexión, razonamiento y ordenador social es una creación intrincada y virtuosa en nosotros. El desafío está en las herramientas que ponemos a su servicio. Llegamos a un momento como especie social y humano en el que nos venimos organizando como únicos seres racionales políticamente con partidos políticos. También llegamos a encarnar nuestra propia autodestrucción. El mal uso de la política, a pesar de ser inteligentes, nos diferencia de otras especies regidas por los instintos naturales, nos condena a morir y que otros sigan existiendo. Yo, por mi ciclo de vida, no estaré en ese momento. Y eso, de alguna manera, me da cierta tranquilidad.

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