La Tercera posición, la comunidad y la recuperación del hombre

Por Matías Slodky



Sin dudas, todo movimiento colectivo ha de tener o, mejor dicho, debe tener una justificación ideológica. Esto es históricamente comprobable, ya que, todas las corrientes de pensamiento que se han instaurado a lo largo del tiempo, lo han demostrado. Ya sea desde la visión liberal, tanto en su concepción del individuo, la sociedad, la propiedad y como ésta deriva en un tipo de Estado con vertientes universalistas; cómo desde el Marxismo, que también ofrece una visión integral de la historia, cómo debe ser la propiedad, las sociedades, y de cómo formar un tipo de Estado, en este caso en manos de la fuerza proletaria y, a su vez, colectivista.


Desde la Argentina, también se encuentra un claro ejemplo por parte del Peronismo a partir de la mitad de la década del 40´, tal como la bautizó su conductor, Juan Domingo Perón: “Una nueva filosofía de vida, simple, práctica, popular y profundamente humanista” 1 . Es por esto que la misma es una revisión de todas las relaciones sociales instauradas, replanteando el conjunto de problemas que afectan al hombre, proponiendo con ellas las soluciones que más convengan a los intereses de los pueblos, aplicando su propia concepción de las sociedades, de una nueva forma de Estado y el funcionamiento de la propiedad.


Por una parte, como toda filosofía social y política, es más que interesante demostrar y sistematizar de manera breve, sus antecedentes dentro de anteriores pensadores y corrientes de pensamiento, tal y como lo expresaba Eva Perón, en las clases de “Historia del Peronismo”, dictadas en la escuela superior peronista, donde mencionaba: “El peronismo se debe entender como la cumbre de un largo camino” 2 ; por lo tanto, en esta larga cumbre, el peronismo considera que ha logrado consolidar los mejores enunciados de cada una de estas corrientes, formando así, una filosofía de carácter nacional y superadora de las anteriores.


El punto de partida se encuentra si se quiere, en la antigua Grecia, expresada concretamente en los tres grandes filósofos clásicos, Sócrates, Platón y Aristóteles. El ultimo es mas que interesante para detallar aquí, ya que el mismo Perón, era un gran conocedor y estudioso de Aristóteles, en parte debido a que este filósofo expresa con racionalidad, la idea de comunidad y la recuperación y exaltación del “Hombre social”. Aristóteles expresa concretamente que el interés individual es contrario a la sociedad y, por ende, atenta contra el bienestar de la misma, encontrándonos que, el hombre es social por naturaleza y la sociedad es su claro medio específico, fuera de ella es “un ignorante o un ignorado” o, a sí mismo, “una bestia o un dios” 3 .


Aquí el Peronismo encuentra un claro precursor, en el sentido de cómo implantar los conceptos de comunidad, ya que los hombres solo pueden realizar sus destinos y vidas en relación con sus semejantes.


Continuando con esta lógica, otro antecesor filosófico del peronismo ha sido, con justa razón, John Locke, a quien Perón autoconcibe como “el primer justicialista”, ya que, a pesar de ser promulgado como el gran ideólogo del liberalismo político, el Peronismo considera a Locke desde otra interpretación, en un enclave mucho más humanista y cristiano, donde apuesta a releer sus obras, como “Segundo tratado sobre el gobierno civil” , donde éste pensador, al momento de hablar de un eje central,- en este caso la propiedad- esclarece una cuestión central, que “la tierra se ha dado para todos los hombres por igual y a toda la humanidad para que ésta participe en común de ella” 4 , es decir comunitariamente, y que la misma debe ser entregada a todos los hombres, ya que si no, se dará que un solo hombre se la apropie en su totalidad para él.


Por lo tanto, es cierto que la propiedad debe de ser privada para Locke, pero esta deber ser entregada a todos los hombres, para que éstos, en última instancia, puedan desarrollar su felicidad. Es claro entonces, que John Locke abogaba por este simple principio de que la tierra debe de ser para todos los integrantes de la comunidad y, a sí mismo, que nadie pueda vulnerarla y quitársela, porque Locke observa un eje central producto de lo señalado anteriormente, el cual es que todos los hombres, - al igual que lo postula el Peronismo-, puedan tener derecho a la felicidad como algo natural a la constitución de la sociedad y la comunidad.


Es por esto, que el Peronismo es una doctrina nacional, dentro de la cual su ideología y preocupación, se centra en el hombre del Pueblo, o mejor dicho, en el trabajador, el cual, según esta doctrina, es aquel que ocupe un rol útil en la sociedad y en la comunidad. En el movimiento figura una reivindicación del humilde, expresa la primacía de una clase única, siendo ésta la clase trabajadora, desentendiendose de la concepción marxista de lucha de clases, ya que para el peronismo esta única clase es el pueblo, por lo tanto, el significado de trabajador se amplía, deja de ser solamente una concepción del trabajo físico, para abarcar el sentir de la persona comunitaria, estimulando su felicidad, su conciencia y cultura, por esto Perón expresa “que la única cultura es la del pueblo”.


Por otra parte, también se concibe la idea de los nuevos intelectuales que otorga esta clase popular, si se quiere desde el concepto que Antonio Gramsci denominó “intelectuales orgánicos” 5 , - los cuales son aquellos que surgen producto de una nueva fuerza social ascendente-. Es de tal forma que los intelectuales van enriqueciendo sus actividades con aplicaciones prácticas que

plantea la realidad.


El peronismo es, entonces, profundamente humanista, concentra su interés en el hombre, el cual es considerado el único fin y hacia quien se dirige toda acción, ya que este es el principal propulsor del bienestar social y, a su vez, del cultural. Entendiendo al hombre social, proveniente de la idea aristotélica- mencionada anteriormente-, de que el hombre sólo se realiza en el marco de la sociedad.


Ahora bien, con respecto a las controversias que juega el Justicialismo dentro de las concepciones filosóficas y políticas, como lo son el Liberalismo y el Marxismo en el siglo XX, el peronismo ha de transmitir y concebir su filosofía por afuera de las mencionadas, debido a que estos sistemas se han despreocupado por las realidades e intereses de los pueblos, no solo en el plano individual sino también en el plano de lo colectivo.


Para los primeros, ha de parecer que los hombres deben correr por su propia medios y suertes, aislados de una forma casi artificial, con una alta carencia en lo que refiere a “lo común”, por lo que es inviable hablar de pueblo, lo único que propone es la competencia, la cual produce la diferenciación y enemistad de los hombres, por lo que cada quien antepone sus propio interés, por encima de los otros.


Con respecto al Marxismo, Perón considera, que, aunque se presupusiese que el pueblo ocuparía el rol central, no es esto así, ya que la colectividad se ve reflejada en un Estado con iniciativas totalitarias, el cual resulta ser el verdadero y único privilegiado. En contraposición al eje del peronismo, donde el pueblo y la comunidad verdaderamente se encuentra como último fin, interés y medio. Esta comunidad logra superar los intereses egoístas liberales y, por otro lado, logra superar la esencia autoritaria del marxismo, en tanto busca el consenso entre las partes formantes. Por ende, Perón resalta la importancia de la tercera posición tal como se menciona a continuación: “Cuando hablamos de Tercera Posición no consideramos nosotros que la llamamos tercera porque estamos entre el medio de las otras dos. No, nosotros somos la tercera porque venimos después de la segunda. Vale decir, la primera es el capitalismo, que nos llevó a esta situación; la segunda, el comunismo, que fracasó como solución. Nosotros somos la tercera, la que creemos que esta en un justo medio por la concepción filosófica futura.” 6


Por lo tanto, el sistema ideológico y doctrinario del Peronismo ha de ser la armonía entre los opuestos, escapando de estos dos extremos, ofreciendo una visión superadora de estas dos ideologías, consolidando su fuerza como una tercera posición independiente, principalmente en su sentido de comunidad - tema que hemos puesto en controversia- ya que, en la comunidad, el hombre es un ser individual y a la vez comunitario, proponiendo así una armonía entre la personalidad y la sociabilidad; este fundamento sobre el hombre es el ideal básico y principal de la “comunidad organizada”, donde cada hombre pueda realizarse y desplegar su felicidad para sí mismo y, a su vez, realizar el bien de todos los integrantes de la sociedad; Perón diría “el bien general”, ya que en última instancia el Peronismo, a través de su doctrina, ha de perseguir y buscar, la felicidad del pueblo, por la simple razón de que es la única forma de, a su vez, alcanzar la grandeza de una nación.


Finalmente, podemos decir, -luego de postular a la doctrina y filosofía del Peronismo, tanto en su sistematización con respecto a las corrientes previas que lo han formado y, a su vez, el rol diferencial con respecto las posiciones filosóficas del Marxismo y del Liberalismo, ofreciendo así lo que hemos de denominar “La tercera posición”- que el peronismo ha constituido y ha argumentado su propia filosofía y doctrina, con un eje central en la “recuperación del hombre”, promoviendo su bien general dentro de una comunidad organizada, dignificando el valor del trabajo del mismo, buscando su felicidad, armonizando, como hemos mencionado lo individual y lo social. Y, además, trasladando estos enunciados a distintas banderas políticas, económicas y sociales. La primera con relación a la búsqueda de soberanía por partes de los pueblos, en contra de cualquier imperialismo. La segunda con respecto al abandono de una economía libre o de una dirigida únicamente por el Estado, poniendo así el capital al servicio de la economía y de la sociedad. Y por último con relación a lo social, fomentando la cultura del pueblo, eliminando las distinciones de clases, utilizando como herramienta principal la justicia social.


Referencias:

1 Ver al respecto, “Perón, Juan Domingo, (1950) verdad XIV del Peronismo”

2 Ver al respecto, “Perón, María Eva, “Historia del Peronismo” Buenos Aires, Argentina.”

3 Ver al respecto, “Aristóteles, “La política”.”

4 Ver al respecto, “Locke, John, “Segundo tratado del gobierno civil”. “

5 Ver al respecto, “Gramsci, Antonio, (2017) “Los intelectuales y la organización de la cultura”,

Buenos Aires, Argentina, Edicol."

6 Ver al respecto, “Perón, Juan Domingo (2012) “Filosofía Peronista”, Buenos Aires, Argentina,

CS Ediciones.

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