Informe de política internacional N°8

Por Gonzalo Cueto

El año que está por comenzar inicia con algunas manifestaciones de inestabilidad global en materia financiera y una alerta por el comienzo de un proceso recesivo mundial; ya se habló del proceso de compra de oro por parte de los Bancos Centrales y la carrera por eliminar de sus reservas títulos en dólares. El Brexit que provocó, durante muchos meses, un ida y vuelta ahora está encaminado, por lo cual, el 31 de enero, Inglaterra dejará la Unión Europea, y se sacudirá a todo el sistema financiero europeo. Una de las primeras consecuencias es que el Gobierno de Escocia pedirá un nuevo referéndum por su independencia, debido a que ellos sí quieren seguir perteneciendo al Unión Europea; otras consecuencias son la instalación de puestos aduaneros y el comienzo del pago de algunos aranceles, al margen de los retrasos en los viajes y el cruce a Londres, desde la Unión Europea.


En estos últimos meses hubo un proceso de nacionalización de bancos en China, los cuales no podían cobrar sus préstamos (dada la cantidad de préstamos y títulos basura que poseían en sus balances) y, como consecuencia, se nacionalizaron. La desaceleración económica china y el aumento de la inflación por el costo de los alimentos, como consecuencia de la guerra comercial con EEUU, son temas muy seguidos y que afectan, en cierta medida, las expectativas de la economía mundial. Estos temas, junto con la necesidad de EEUU de lograr un acuerdo con China cuanto antes, nos prevén mayores problemas para el 2020.


La Reserva Federal Americana concluye el año con un alto nivel de inyección de dinero. Introducirá al menos u$s 425 mil millones, lo cual fue comunicado por la FED el 11 de diciembre, quien confirmó que aumentaría las llamadas operaciones de recompra o "repo". La deuda gubernamental americana se disparó a valores insostenibles y, por tal motivo, cualquier problema o desconfianza a nivel mundial pueden hacer quebrar todo este sistema internacional, sabiendo que las Repo son una de las variables más seguidas por las finanzas internacionales, dado que marca una tendencia económica.


Siguiendo con los problemas americanos, Trump se encuentra acorralado por una candidata como Elizabeth Warren, quien podría ser realmente su opositora en las próximas elecciones, mientras el juicio político, que podría perderse en la Cámara de Senadores, puede servirle como catapulta para su campaña de reelección. Con la excusa que atacan a quien realmente defiende el interés americano; Trump redoblará su apuesta nacionalista. Por último, la Cámara de Representantes de EEUU aprobó con mayoría el nuevo TLC (tratado de libre comercio) que regirá las relaciones comerciales con México y Canadá; éste espera su tratamiento el Senado Americano, para lo cual México y Canadá ya tomaron las medidas pertinentes, esperando en ambos casos que este nuevo TLC se más beneficioso; particularmente México espera que esto, junto con el descubrimiento del yacimiento de Litio, ayude al crecimiento de su PBI.


La revista The Economics refiere que América Latina tendrá que prepararse para más turbulencias en el 2020. En sintonía con lo que vengo observando de los conflictos de la región, éstos pueden llegar también a impactar en Argentina si no se logra un acuerdo con el FMI (rápido y beneficioso) para encaminar la desastrosa situación económica. Los conflictos sociales hoy latentes en Argentina, se encuentran calmados por la expectativa de las medidas de ayuda del Presidente hacia quienes más lo necesitan. Mientras tanto, Chile sigue siendo, con sus conflictos, un punto de advertencia; aunque el llamado a la Reforma Constitucional pareciera haber calmado las protestas, éstas continúan con un modelo distinto, en el cual ellos mismos evitan la confrontación con los carabineros. Por su parte, Bolivia solicitó la detención del ex Presidente Evo Morales, que se encuentra viviendo como refugiado en Argentina.


La austeridad tiene que ser nuestra guía. La tan temida política de suba de retenciones, es algo que se viene aplicando desde hace muchísimos años y que el gobierno de Macri tampoco quitó; lo que hizo el gobierno actual es actualizar los valores, pero los sectores mediáticos ya salen a alentar una oposición contra Alberto, utilizando palabras como impuestazo y ajuste. Se contaba ya con un impuesto de $ 4 pesos sobre un dólar (sobre un valor de $ 36), y el gobierno actual transformó ese valor en un porcentaje fijo. El productor agropecuario no vende directamente en el exterior, sino que vende a acopiadores y éstos son los que exportan grandes volúmenes; en este sentido, la AFIP les devolverá hasta el 100% del gravamen a productores de trigo, maíz, soja y girasol que vendan hasta 600 toneladas, buscando, con esta segmentación de retenciones, favorecer a los pequeños productores. Si es o no una buena medida, lo veremos con el tiempo pero ayudará en esta primera etapa en la recuperación nacional. Hoy los dólares no existen y es necesarios acumularlos para poder tener reservas y enfrentarnos a los vencimientos de la deuda. Quizás faltaría aplicar también retenciones a la minería y a las regalías petroleras. El desdoblamiento del valor del dólar puede afectar a varios sectores, no solo al campo, sino también a las importadoras y a las exportadoras, como es el caso de los servicios exportados, que podrían aumentar el ingreso de divisas, pero que está en vías de pararse por la poca rentabilidad (por cada dólar exportado 79 centavos quedan en impuestos y aranceles); se debe prestar atención en este punto.


La mayor preocupación es la necesidad de pasar para más adelante el pago de la deuda con el FMI; aún quedan dos temas a tratar, la quita de capital y el pago de intereses. Si bien ya estamos en un default selectivo, es necesario avanzar por otro camino; en cuanto a la emisión de Pesos, se está llevando a cabo de una manera controlada y, en estos días, se colocará un bono del Tesoro en el Banco Central, para el pago de deuda. En cuanto a las compras en dólares en el exterior, son medidas que tienen su lógica y que ya fueron aplicadas en su momento y que no implicaron una disminución de los viajes al exterior. El impuesto al dólar turista sí puede provocar una aumento directo al dólar Blue, que podría llevar a un alza de precios generalizada particularmente en este mes de comienzo de las vacaciones. Pensemos que el Bitcoin es una gran alternativa para evitar próximas crisis y resguardarse de los dólares, así como también sería bueno repatriar nuestro oro de Londres y así recuperar algo de reservas.


Se sale de la dolarización de las tarifas, lo cual, junto con la moratoria de pago a las Pymes, representan la primer ayuda, pues un menor gasto en el consumo de energía ayuda a que las empresas vuelvan a producir y, con una tendencia a estimular el consumo, se espera que la economía finalmente arranque. Es necesario comenzar a trabajar en programas de ayuda financiera y de préstamos para las Pymes y los sectores medios, que se encuentran bastante endeudados. Sin embargo, el año se termina con una inflación, según el INDEC, de 55%, una caída de la actividad económica e inclusive una caída importante en las ventas navideñas en comparación al 2018. Viajar a la costa de vacaciones, por ejemplo, implica un 45% más caro que año anterior; el precio de alquiler de una carpa por una quincena, en enero, costará 24 mil pesos y 47 mil el mes, (90 mil pesos la temporada) y las sombrillas 20 mil pesos la quincena y 38 mil pesos todo enero. Esto nos hace pensar que el rubro balnearios no asumió la realidad del país y que, por más 30% que se le ponga al dólar turista, quizás siga siendo tentador Brasil o Uruguay para aquellos que puedan hacerlo.


Como dijo el Ministro de Economía, Martín Guzmán, el modelo de Macri no funcionó en ningún lado y por eso estalló y la situación del país voló por los aires. Lo que demuestra este plan de emergencia del gobierno es que, por 180 días, todo se pone en un parate hasta que se avance en un modelo de producción. El mercado tomó esto con buenos ojos, ya que el Riesgo País bajó considerablemente, más de 500 puntos, y los bonos argentinos, tanto en pesos como en dólares tuvieron un repunte; la actividad en el Merval subió por arriba del 26%, casi a valores previos a agosto, y hay buena imagen en el sector financiero.


El nuevo gobierno lleva tan solo unos días en el poder, no se puede pretender que, en tan poco tiempo, se revierta la destrucción de cuatro años en muchos sectores y de muchas variables económicas. La primera prioridad son los más pobres y quienes más sufrieron el ajuste estos años. Y en ellos sí se está trabajando. Esperemos que, después de que este plan de emergencia y solidaridad llegue, el modelo de desarrollo nos pueda sacar de la crisis en la que estamos y comience la Argentina a producir para ponerse de pie.


Feliz año nuevo para todos, y un feliz comienzo para el 2020.

Brindo por un país en paz y más justo para todos.

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