Cuarentena y femicidios en la República Argentina: la solución de la mano de lo colectivo

Por Sofía Castein

Hola al 1127716463 o Línea 144 → asistencia en casos de violencia de género.

911→ Emergencias.


Si sos argentina, y tenés entre 18 y 30 años, quizás uno de los primeros nombres que recordarás, como quien escribe este artículo, es el de Ángeles Rawson. Asesinada tras volver de una clase de gimnasia del colegio, cuando su portero intenta abusar sexualmente de ella y la mata, tras la adolescente resistirse con todas sus fuerzas, en 2013.


También estoy segura que la primera vez que escuchaste la palabra “empalamiento” viene de la mano del caso de Lucía Pérez, empalada hasta morir en 2016, en Mar del Plata.


Así pasaste tu adolescencia y temprana adultez, escuchando sus nombres, preguntándole a tus familiares por qué ocurren esas cosas y no obteniendo respuestas, entendiendo que tenés que agachar la cabeza cuando caminas por delante de un grupo de más de dos hombres juntos.

Hoy vivimos en un mundo acechado por una pandemia, donde el remedio es quedarse en casa y aportar nuestro grano desde lo colectivo, con el “quedate en casa”. Aún así, gran parte de las mujeres en Argentina se encuentran más asustadas quedándose en casa que exponiéndose al virus. Al día de hoy, 3 de Junio de 2020, se registran 57 mujeres asesinadas. Asesinadas por su condición de mujer. Mujeres que, en varios casos, ya habían denunciado a su femicida, muchas dejando a niños menores de edad solos en el mundo. La gran mayoría, asesinadas en sus hogares y oriundas de lo que los medios de comunicación llaman, como una moda, el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires).


En la actualidad, las soluciones a los dos grandes acechantes sociales: el Covid-19 y la violencia machista, proviene desde lo colectivo. Un virus donde el único remedio planteado es quedarnos colectivamente en casa, y los diferentes colectivos feministas (como #NiUnaMenos), quienes nos plantean que la solución es entre todas, estableciendo directamente desde su Carta Orgánica: “Para desarmar todo esto, necesitamos construir una práctica de confianza y cuidado mutuo entre nosotras: una amistad política. Inventar trazos y lazos, palabras en común, acordados modos de tramitar, colectivamente, nuestras desdichas y violencias”.


Por supuesto que lo colectivo, y nuestras conductas cotidianas, son imprescindibles para hacerle frente a la cultura machista arraigada en nuestros hombres y mujeres, pero no del todo suficientes. Las demandas colectivas deben ser acompañadas por políticas públicas que protejan las vidas de las mujeres. Este es uno de los grandes desafíos del actual Presidente de la Nación, Alberto Fernández, de acuerdo a la inmensa deuda que dejó el ex-presidente Mauricio Macri para con las mujeres argentinas, tras no permitirles la tan pedida legalización de la interrupción voluntaria del embarazo y diferentes políticas públicas concretas de todo tipo, con el fin del cuidado integral de la mujer.


Si somos parte de la solución colectiva para combatir el virus, ¿Por qué no podríamos ser parte de lo colectivo para hacerle frente a la violencia machista?.


Datos obtenidos del Observatorio de Femicidios en Argentina Adriana Marisel Zambrano.

Referencias

https://niunamenos.org.ar/quienes-somos/carta-organica/

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